27 ago 2008

El enoturismo en La Rioja comienza a despegar y lo observamos en la cantidad de empresas que hacen uso de este concepto para vender sus productos. Empresas de receptivo, de ocio y tiempo libre, hoteles, alojamientos extrahoteleros ... e incluso hasta las propias bodegas comienzan a plantearse la necesidad de trabajar el enoturismo. Es curioso que el principal actor, la bodega, todavía no tenga claro qué es el enoturismo y lo que supone para su negocio. Sin lugar a dudas las hay que llevan trabajando varios años con sus museos, visitas guiadas, catas etc., pero en general se adolece de una infraestructura adecuada que haga rentable el dedicar la bodega a la visita turística. Es por ello que en la mayoría sólo se funciona von cita previa, lo cual ya es un logro, pero hace que no despegue este turismo que deja interesantes gastos en sus estancias. Si las Bodegas no comienzan a trabajar más profesionalmente, a creerse su potencial, y preparse internamente, por mucho que las administraciones inviertan en promoción, divulgación, realicen productos turísticos y que las agencias traigan enoturistas, estaremos ante un producto cojo, e inmaduro, sujeto a mucha improvisación y a perder el potencial que La Rioja ya tiene ganada sólo con su nombre, que es su marca. Calixto.